El yoga puede ofrecer soluciones, para la depresión, ansiedad y epilepsia.
Reportes de la organización mundial de la salud y de otro lugar estiman que la enfermedad mental comprende el 15% de la carga global de enfermedades.
La depresión y la ansiedad contribuyen fuertemente con estos números.
Un avance en el tratamiento es ofrecido por varios medicamentos diseñados a estimular los niveles del inhibidor del principal neurotransmisor del cerebro, el ácido gamma amino butírico (o GABA). Los resultados publicados por la Boston University School of Medicine informan que el yoga puede elevar estos niveles de GABA en el cerebro y puede proporcionar una manera de tratar estos trastornos.
Los investigadores utilizaron imágenes espectroscópicas de resonancia magnética (IERM) (en Ingles MRSI) para comparar los niveles de GABA de 8 sujetos, antes y después de una hora de yoga, con aquellos que en vez de realizar la técnica oriental, leyeron durante esa hora.
Los resultados fueron de un 27% de incremento en los niveles de GABA en el grupo del Yoga con ningún cambio en el grupo control con respecto a los niveles de punto de partida.
Los investigadores creen que el yoga mantiene una promesa como un método rentable, natural y ampliamente disponible para aliviar síntomas de trastornos asociados con los bajos niveles de GABA.
El yoga se encuentra ampliamente disponible en muchas áreas y ya se ha encontrado que tiene muchos otros beneficios para la salud.
Yoga para la epilepsia
El estrés es considerado como un importante factor precipitante de las convulsiones. Se considera que el yoga induce la relajación y la reducción del estrés.
Se ha reportado el efecto del yoga sobre el EEG y sobre el sistema nervioso autónomo.
El yoga sería una opción terapéutica atractiva para la epilepsia (si se prueba que es efectiva), teniendo en cuenta su naturaleza no farmacológica, los mínimos efectos secundarios que produce y su aceptación internacional.
Solamente un estudio cumplió los criterios de selección y reclutó un total de 32 pacientes; 10 asignados a yoga y 22 a tratamientos de control.
Se continuó utilizando drogas antiepilépticas en todos.
La aleatorización se realizó mediante el lanzamiento de un dado. Los resultados de este estudio son los siguientes:
(i) Cuatro pacientes tratados con yoga no tuvieron crisis durante seis meses en comparación con ningún paciente en los grupos control. La Odds Ratio (OR) (Intervalo de confianza (CI) del 95%) para los grupos de yoga versus yoga simulado fue de 14.5 (0.7, 316.7) y para la comparación entre yoga y ningún tratamiento fue de 17.3 (0.8, 373.5).
(ii) Nueve pacientes en el grupo de yoga tuvieron una reducción mayor al 50% en la frecuencia de las crisis en comparación con solamente una entre los controles. La OR (IC del 95%) para el yoga versus yoga simulado fue de 81 (4.4, 1504.5) y para la comparación entre yoga y ningún tratamiento fue de 158.3 (5.8, 4335.9).
(iii) Hubo una reducción en el número promedio de crisis por mes en comparación con la frecuencia en el valor de partida entre los pacientes tratados con yoga. La diferencia ponderada de promedios (IC del 95%) entre el yoga versus el grupo con yoga simulado fue de -2.1 (-3.1, -1.0) y para la comparación entre yoga y ningún tratamiento fue de -1.1 (-1.8, -0.4).
(iv) Se encontró una reducción mayor al 50% en la duración de las crisis en siete de los 10 pacientes tratados con yoga, en comparación con ninguna entre los 22 controles. La OR (IC del 95%) para yoga versus yoga simulado fue de 45 (2.0, 1006.8) y para la comparación entre yoga y ningún tratamiento fue de 53.57 (2.4, 1187.3).
Para fines informativos únicamente, por lo cual no se debe interpretar como un consejo médico específico. Usted deberá consultar con un proveedor médico calificado antes de tomar decisiones respecto a terapias y/o afecciones de salud.
domingo, 2 de marzo de 2008
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